Alguien lo vigiló mientras cenaba con amigos en un restaurante y por teléfono avisó sobre sus movimientos al resto de la banda. Así, los ladrones supieron cuándo entrar y salir de la casa que el humorista Amílcar “Chichilo” Viale alquila en el barrio Los Troncos, de Mar del Plata. Los ladrones se llevaron equipos electrónicos y 32 mil pesos que el artista cordobés disponía para pagar cartelería y costos publicitarios de la obra de teatro con la que debutó anoche.
Según le contó Viale a Clarín, la banda que lo asaltó se mueve en autos caros y no improvisa: “Son robos de alta gama, así los llama la Policía. Andan en Toyota Hilux, Audi y en un Chevrolet último modelo, y controlan todos los movimientos de las víctimas”.
El robo a Viale ocurrió en la noche del miércoles. “Salí a cenar a las nueve y media y llegué a las doce y cuarto. Habían entrado por un ventiluz chico que hay en el techo y encontraron toda la plata que tenía en la casa”, contó.
El humorista cordobés alquila una casa en Rodríguez Peña y Olavarría, en el residencial barrio Los Troncos, el más coqueto y caro de la ciudad. Es una zona muy transitada y vigilada: en numerosas esquinas hay garitas de vigilancia privada con guardias las 24 horas.
Tanta seguridad no impidió que los delincuentes desvalijaran el chalé de Viale. Además del dinero le llevaron dos computadores, una cámara fotográfica, un televisor y camisas. “Se pusieron camisas mías para salir caminando y pasar desapercibidos, y me dejaron una remera toda transpirada”. Viale comentó que encontró la “casa dada vuelta. Buscaron hasta donde uno no se puede imaginar; abrieron pares de medias y dieron vuelta los bolsillos de todos los pantalones”.
Tras la desazón por el robo, Viale tuvo un altercado con la Policía. Contó que lo trataron muy mal en el 911 y que por eso resolvió ir directamente a la comisaría. “Fui a romper la comisaría, literalmente, Me habían tratado muy mal por teléfono y llegué como loco, pero luego los policías me hicieron entrar en razón”.
“En un primer momento pensé en levantar la obra. Se lo dije a mi socio, pero ya pasó, ahora ya estoy más tranquilo”, dijo resignado.





